ERNESTO VILLANUEVA
Es de conocimiento público la iniciativa presidencial para aumentar los impuestos. E inclusive se han transmitido mensajes publicitarios, con cargo al erario, no tanto para informar, sino para persuadir a la sociedad de la nobleza de las medidas propuestas, apelando a la “solidaridad” colectiva. Es muy difícil que ese tipo de iniciativas sean bien acogidas, particularmente en México, a la luz de las siguientes razones.
Primera. Las leyes donde se establecen impuestos son complejas y los contribuyentes no suelen entenderlas. Por tal motivo, a diferencia de lo que sucede en las democracias, en México se requiere contratar los servicios de contadores públicos para que decodifiquen el contenido de las leyes y permitan cumplir con el pago de las obligaciones fiscales. El hecho es que, entre más comprensibles son las normas fiscales, hay una mayor transparencia; y por el contrario, cuanto más sofisticadas son, mayor opacidad se observa.
No se trata de buscar la transparencia como un fin en sí mismo, sino como un instrumento del contribuyente para saber quiénes, cuánto y por qué deben pagar impuestos. En la opacidad, el contribuyente no puede evaluar la racionalidad de los mismos y los considera injustos. Peor todavía, la opacidad propicia la discrecionalidad en la recaudación y la evasión fiscal del contribuyente que, para cumplir puntualmente con la ley, tiene mayores costos por los gastos indirectos que implica atender sus obligaciones.
Segundo. La brecha que existe entre los mensajes publicitarios del gobierno que apelan a las fibras sentimentales del pueblo para que acepte el incremento de los impuestos, y los gastos suntuosos de servidores públicos, así como los altísimos sueldos de los mandos medios y superiores del gobierno, causan molestia, enojo y decepción en la sociedad, pues de inmediato brotan las preguntas: ¿Por qué los mexicanos deben pagar más impuestos con los raquíticos salarios que existen, mientras los servidores públicos tienen asignados sueldos que no corresponden a las posibilidades presupuestarias del país? ¿Por qué se mantienen, por ejemplo en el Poder Judicial, salarios superiores a los que se perciben en Estados Unidos, Canadá y Alemania en cargos equivalentes, mientras se elevan impuestos que afectan sobre todo a las clases medias y a los que menos tienen?
Tercero. Si hay opacidad en la recaudación fiscal, ésta es aún mayor cuando se trata del destino de la misma. La sociedad no sabe a ciencia cierta adónde va a parar el dinero que se recauda ni tampoco percibe algún beneficio o retribución precisa por sus pagos. Es verdad que en países como Alemania y Bélgica los impuestos promedio rebasan el 50% de los ingresos de los contribuyentes, en tanto que en México no superan el 20% promedio, según datos de la OCDE, pero también lo es que en esas naciones las personas cuentan con servicios públicos infinitamente superiores a los que se brindan en nuestro país, particularmente por lo que se refiere a seguridad pública, áreas verdes, espacios de esparcimiento y calidad educativa y ambiental. Los mexicanos consideran, por lo general, que las cifras impositivas recaudadas se manejan con criterios políticos asociados a actos de corrupción que permanecen impunes.
La sociedad juega aquí un papel esencial. En Estados Unidos y Canadá existen asociaciones municipales de contribuyentes que ejercen un amplio escrutinio sobre la aplicación de lo recaudado, pero entre nosotros no hay ninguna iniciativa ciudadana en esa dirección. Y ante la ausencia de argumentos y de información específica sobre el destino de los impuestos, el gobierno apela a valores abstractos que no satisfacen el menor análisis de verificación. Mientras no se resuelva este grave problema, la duda, la desconfianza y la resistencia de la sociedad a pagar impuestos será una variable permanente.
evillanueva99@yahoo.com
LA ERA POSTMODERNA PONE A LA MENTE HUMANA A RAZONAR SOBRE EL FUTURO DE LA HUMANIDAD.
INVESTIGA!!!
jueves, 8 de octubre de 2009
México, líder del atraso
ÁLVARO DELGADO
QUITO, 5 de octubre (apro).- Todos los indicadores coinciden: la de México es la peor economía de toda América Latina, donde no hay país, incluidos los centroamericanos, que padecen un desplome tan pronunciado en la producción y, en consecuencia, un alza tan acelerada en el desempleo y la pobreza.
Pero el deterioro atroz de la economía no es el único. Hay otra realidad que genera tristeza y enojo: México, que durante décadas ejerció un incuestionable liderazgo político en la región, ya no importa más en América Latina.
El único liderazgo que México ostenta ahora es el del atraso.
Y Brasil, la única economía de la región que crecerá este año, se ha convertido en la primera potencia latinoamericana, en reemplazo de México.
No por nada ese país organizará los Juegos Olímpicos en 2016 que obtuvo por el arrojo de su gobierno, convencido del significado de un acontecimiento así.
"Para otros serían simplemente otros Juegos Olímpicos, pero para Brasil sería algo que elevaría la autoestima del pueblo", argumentó el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien arrebató la sede nada menos que a Chicago.
Por eso, efectivamente, Brasil está de moda y México, que observa atraso en todos los órdenes --incluido el principio supremo de la democracia: el respeto al voto--, concita indiferencia y hasta desdén en los países de la región y del mundo.
En todos los foros mundiales y multilaterales el prestigio de México se ha desvanecido. Hasta hace no mucho, aun en tiempos de crisis, su política exterior concitaba interés y sobre todo influencia. Ahora su voz ni siquiera es escuchada.
Vaya, hasta Vicente Fox definió una relación con América Latina: de plano se confrontó con Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales, y se entregó sin atenuantes a Estados Unidos. Felipe Calderón sólo ha hecho lo segundo.
Por eso no extraña la conducta de Calderón ante el Foro de Biarritz, una iniciativa que busca tender puentes entre América Latina y Europa, cuya décima edición celebrada en Quito, Ecuador, fue desdeñada de plano por su gobierno y el Partido Acción Nacional (PAN). Al menos en eso puede decirse que hay congruencia, un bien más bien escaso en la facción gobernante.
En este foro, que auspicia la reflexión colectiva entre personalidades políticas, económicas, académicas, de la sociedad civil y de la comunicación de todas las tendencias ideológicas, se discutieron temas fundamentales que gravitan en el mundo actual y futuro, entre otros el impacto social de la crisis global, el diseño de una nueva arquitectura económica y financiera, y la gobernabilidad democrática en tiempos de recesión.
La delegación gubernamental de México fue casi inexistente, lo que revela no sólo el desdén al foro en sí mismo, sino al país anfitrión, gobernado por el peculiar izquierdista Rafael Correa, ante cuyo gobierno no hay embajador de México desde junio de este año y no hay fecha para designarlo.
Estaba prevista la asistencia del secretario del Medio Ambiente, Rafael Elvira, pero repentinamente canceló su participación. Los organizadores preguntaron a qué obedeció esa decisión y la repuesta fue el silencio.
El único funcionario asistente fue José Ramón Ardavín, subdirector de la Comisión Nacional del Agua, hijo de Bernardo Ardavín Migoni, jefe general de la organización ultraderechista de El Yunque, que tiene un sólido entendimiento con Calderón.
Integrante también de esta cofradía, César Nava Vázquez, presidente del PAN, estaba previsto que asistiría, pero después se informó que en su lugar estaría presente Josefina Vázquez Mota, coordinadora de los diputados federales de ese partido. Tampoco asistió.
El PAN sólo tuvo participación formal a través de la senadora Adriana González Carrillo quien, a sus 34 años de edad, se ostentó como representante de los jóvenes de México en una mesa de diálogo con expresidentes de la región.
Invitado por sus propias prendas, y no como representante formal de su partido y gobierno, pero cuya reconciliación ya se materializó, el diputado federal panista Javier Corral Jurado asistió al Foro de Biarritz en Quito y aprovechó para negociar con perredistas una alianza electoral con el PAN en Oaxaca para vencer al gobernador priista Ulises Ruiz, después de que ese partido y los gobiernos federales de Fox y Calderón lo fortalecieron como parte del pacto de impunidad que establecieron con él para imponerse en el 2006.
Ahora Nava y Corral, quien viajó con el diputado oaxaqueño Guillermo Zavaleta, pretenden que todo eso se olvide con tal de darse un respiro electoral luego de las sucesivas derrotas que han tenido desde el 2006 --salvo Baja California--, aunque eso implique también acercarse a Andrés Manuel López Obrador, el político al que más odian.
Lo cierto es que Corral, quien no participó en alguna mesa, discutió la alianza con Alejandro Encinas, coordinador de los diputados perredistas; Porfirio Muñoz Ledo, diputado petista; Manuel Camacho Solís, y Héctor Vasconcelos, quien en su carácter de "canciller" del "gobierno legítimo" de López Obrador leyó un mensaje de éste.
Por cierto, las condiciones del foro impidieron que el mensaje de López Obrador tuviera el efecto esperado: fue el viernes 2, ya por la noche, en la mesa "La gobernabilidad democrática en tiempos de crisis", previa a la clausura y moderada por el exprocurador Diego Valadés.
Con el tiempo encima, Valadés apremió a los numerosos participantes abreviar sus intervenciones, pero Vasconcelos quiso leer íntegro el largo documento, lo que generó impaciencia. El moderador intervino y el mensaje se distribuyó entre los asistentes.
Pero, salvo para la identificación de los mexicanos participantes y para ejemplificar la crisis económica que padecen, el nombre de México no se escuchó en las mesas de discusión del Foro de Biarritz, sobre todo de parte de los latinoamericanos. Es cierto, México ha dejado de importarles, porque México, desde hace mucho, ni siquiera voltea a verlos.
Elicio Vidatuña Páez, un informado militante democristiano con 61 años de peluquero en el centro de Quito, bolivariano implacable y seguro del "fraude" en las elecciones presidenciales de 2006, lo dice con claridad: "México no quiso estar en la gran patria latinoamericana. Prefirió a Estados Unidos."
Comentarios: delgado@proceso.com.mx
QUITO, 5 de octubre (apro).- Todos los indicadores coinciden: la de México es la peor economía de toda América Latina, donde no hay país, incluidos los centroamericanos, que padecen un desplome tan pronunciado en la producción y, en consecuencia, un alza tan acelerada en el desempleo y la pobreza.
Pero el deterioro atroz de la economía no es el único. Hay otra realidad que genera tristeza y enojo: México, que durante décadas ejerció un incuestionable liderazgo político en la región, ya no importa más en América Latina.
El único liderazgo que México ostenta ahora es el del atraso.
Y Brasil, la única economía de la región que crecerá este año, se ha convertido en la primera potencia latinoamericana, en reemplazo de México.
No por nada ese país organizará los Juegos Olímpicos en 2016 que obtuvo por el arrojo de su gobierno, convencido del significado de un acontecimiento así.
"Para otros serían simplemente otros Juegos Olímpicos, pero para Brasil sería algo que elevaría la autoestima del pueblo", argumentó el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien arrebató la sede nada menos que a Chicago.
Por eso, efectivamente, Brasil está de moda y México, que observa atraso en todos los órdenes --incluido el principio supremo de la democracia: el respeto al voto--, concita indiferencia y hasta desdén en los países de la región y del mundo.
En todos los foros mundiales y multilaterales el prestigio de México se ha desvanecido. Hasta hace no mucho, aun en tiempos de crisis, su política exterior concitaba interés y sobre todo influencia. Ahora su voz ni siquiera es escuchada.
Vaya, hasta Vicente Fox definió una relación con América Latina: de plano se confrontó con Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales, y se entregó sin atenuantes a Estados Unidos. Felipe Calderón sólo ha hecho lo segundo.
Por eso no extraña la conducta de Calderón ante el Foro de Biarritz, una iniciativa que busca tender puentes entre América Latina y Europa, cuya décima edición celebrada en Quito, Ecuador, fue desdeñada de plano por su gobierno y el Partido Acción Nacional (PAN). Al menos en eso puede decirse que hay congruencia, un bien más bien escaso en la facción gobernante.
En este foro, que auspicia la reflexión colectiva entre personalidades políticas, económicas, académicas, de la sociedad civil y de la comunicación de todas las tendencias ideológicas, se discutieron temas fundamentales que gravitan en el mundo actual y futuro, entre otros el impacto social de la crisis global, el diseño de una nueva arquitectura económica y financiera, y la gobernabilidad democrática en tiempos de recesión.
La delegación gubernamental de México fue casi inexistente, lo que revela no sólo el desdén al foro en sí mismo, sino al país anfitrión, gobernado por el peculiar izquierdista Rafael Correa, ante cuyo gobierno no hay embajador de México desde junio de este año y no hay fecha para designarlo.
Estaba prevista la asistencia del secretario del Medio Ambiente, Rafael Elvira, pero repentinamente canceló su participación. Los organizadores preguntaron a qué obedeció esa decisión y la repuesta fue el silencio.
El único funcionario asistente fue José Ramón Ardavín, subdirector de la Comisión Nacional del Agua, hijo de Bernardo Ardavín Migoni, jefe general de la organización ultraderechista de El Yunque, que tiene un sólido entendimiento con Calderón.
Integrante también de esta cofradía, César Nava Vázquez, presidente del PAN, estaba previsto que asistiría, pero después se informó que en su lugar estaría presente Josefina Vázquez Mota, coordinadora de los diputados federales de ese partido. Tampoco asistió.
El PAN sólo tuvo participación formal a través de la senadora Adriana González Carrillo quien, a sus 34 años de edad, se ostentó como representante de los jóvenes de México en una mesa de diálogo con expresidentes de la región.
Invitado por sus propias prendas, y no como representante formal de su partido y gobierno, pero cuya reconciliación ya se materializó, el diputado federal panista Javier Corral Jurado asistió al Foro de Biarritz en Quito y aprovechó para negociar con perredistas una alianza electoral con el PAN en Oaxaca para vencer al gobernador priista Ulises Ruiz, después de que ese partido y los gobiernos federales de Fox y Calderón lo fortalecieron como parte del pacto de impunidad que establecieron con él para imponerse en el 2006.
Ahora Nava y Corral, quien viajó con el diputado oaxaqueño Guillermo Zavaleta, pretenden que todo eso se olvide con tal de darse un respiro electoral luego de las sucesivas derrotas que han tenido desde el 2006 --salvo Baja California--, aunque eso implique también acercarse a Andrés Manuel López Obrador, el político al que más odian.
Lo cierto es que Corral, quien no participó en alguna mesa, discutió la alianza con Alejandro Encinas, coordinador de los diputados perredistas; Porfirio Muñoz Ledo, diputado petista; Manuel Camacho Solís, y Héctor Vasconcelos, quien en su carácter de "canciller" del "gobierno legítimo" de López Obrador leyó un mensaje de éste.
Por cierto, las condiciones del foro impidieron que el mensaje de López Obrador tuviera el efecto esperado: fue el viernes 2, ya por la noche, en la mesa "La gobernabilidad democrática en tiempos de crisis", previa a la clausura y moderada por el exprocurador Diego Valadés.
Con el tiempo encima, Valadés apremió a los numerosos participantes abreviar sus intervenciones, pero Vasconcelos quiso leer íntegro el largo documento, lo que generó impaciencia. El moderador intervino y el mensaje se distribuyó entre los asistentes.
Pero, salvo para la identificación de los mexicanos participantes y para ejemplificar la crisis económica que padecen, el nombre de México no se escuchó en las mesas de discusión del Foro de Biarritz, sobre todo de parte de los latinoamericanos. Es cierto, México ha dejado de importarles, porque México, desde hace mucho, ni siquiera voltea a verlos.
Elicio Vidatuña Páez, un informado militante democristiano con 61 años de peluquero en el centro de Quito, bolivariano implacable y seguro del "fraude" en las elecciones presidenciales de 2006, lo dice con claridad: "México no quiso estar en la gran patria latinoamericana. Prefirió a Estados Unidos."
Comentarios: delgado@proceso.com.mx
¿El regreso del PRI?
JOSé GIL OLMOS
MÉXICO, D.F., 7 de octubre (apro).- Tiene tres años en campaña y no se le conocen ideas que innoven la política ni la administración pública. Todo lo que sabemos de él es por la televisión. Es más conocido por su apariencia física, por su noviazgo con una actriz y su peinado, que por sus acciones como gobernador. Aun así, ya se ve sentado en la silla presidencial a partir del 2012, gobernando el país con la ayuda de Televisa y un equipo de viejos políticos cuyas historias son de corrupción, componendas y defensa de intereses de un grupo que ya es mítico en la historia de la política mexicana conocido como Atlacomulco.
Apuntalado por una enorme y millonaria campaña mediática, así como por los errores de sus adversarios, Enrique Peña Nieto se siente seguro de recuperar para el PRI la presidencia que perdió en el 2000. A pesar de que aún faltan dos años y medio para la contienda electoral, el gobernador del Estado de México se muestra como el más firme de los aspirantes a la candidatura presidencial por parte de su partido.
Su confianza se basa en la campaña que Televisa le organizó desde antes de que llegara al gobierno mexiquense, desde aquellos días en que su mentor político, Arturo Montiel, fue expuesto en las mismas cámara de la televisora como un gobernador corrupto. Muerto en sus aspiraciones de llegar a la candidatura presidencial en el 2006, Televisa hizo a un lado a Montiel y lo sustituyó por Peña Nieto, a quien le ofreció los mejores espacios en sus noticieros de televisión, en las telenovelas y, aún más, en los programas de espectáculos y de deportes. Sí, todo eso, pero a un precio de varios millones de dólares.
La campaña mediática del gobernador mexiquense ha tenido sus efectos. Es el político más conocido por el público, el que más aparece en los medios, el que se luce en las fiestas de sociales y del espectáculo, el más reconocido en las encuestas.
Sin embargo, de Peña Nieto no se conocen sus ideas o sus propuestas para cambiar al país. Es un político con un cascaron nuevo, pero de viejas formas en su interior.
Miembro del Grupo Atlacomulco, el cual se ha distinguido por tener a los personajes más corruptos de la política mexicana como Carlos Hank González, el gobernador Peña Nieto tiene, sin embargo, un largo camino que recorrer antes de ser nominado candidato presidencial.
A primera vista tiene enfrente tres problemas que hasta el momento no han sido resueltos: la riqueza inexplicable de Montiel y su familia; el asesinato de Enrique Salinas, a quien el expresidente Miguel de la Madrid señala como uno de los involucrados con el narcotráfico durante la administración de Carlos Salinas; y la muerte de Mónica Pretelini, su esposa, cuyas causas siguen siendo poco claras.
Falta también que explique de dónde ha salido tanto dinero para su campaña mediática, sus relaciones con Carlos Salinas de Gortari, los favores que le debe a Elba Esther Gordillo, sus vínculos con los grupos de derecha más reaccionarios y violentos, los negocios en la construcción de miles de viviendas en la zona urbana de los municipios del Valle de México, las acciones de grupos del crimen organizado que están presentes en varios municipios y las negociaciones financieras con Televisa.
También Peña Nieto debe una explicación al descubrimiento que hizo la agrupación Alianza Cívica, que en su programa de observación de las elecciones pasadas encontró que el Estado de México fue la entidad donde se registraron los mayores índices de compra y coacción del voto, lo cual explica que el PRI haya ganado la mayoría en el Congreso y recuperado los municipios que antes gobernaban el PAN y el PRD.
La lista de pendientes del llamado Golden Boy es larga y compleja, y seguramente aumentará con el paso del tiempo porque se ha convertido en el blanco de muchos otros que aspiran también a la candidatura presidencial, dentro y fuera del PRI.
La fragilidad del "hijo pródigo" del Grupo Atlacomulco aún no se ha mostrado y, seguramente, desde la Cámara de Diputados, donde tiene al grupo más numeroso de legisladores de todo el partido, recibirá protección ante cualquier intento por sacar a relucir sus flaquezas. No obstante, hay circunstancias, accidentes y acontecimientos naturales que ningún político puede prever y que a veces sirven para sacar a relucir las fuerzas o debilidades de los gobernantes.
En Sonora ocurrió así con el caso del incendio de la guardería ABC, que expuso la tiranía y el autoritarismo de Eduardo Bours. Mientras que en el Estado de México, la reciente inundación en el fraccionamiento de Valle Dorado, puso en relieve la incapacidad de Peña Nieto para reaccionar a tiempo y cubrir las necesidades de sus gobernados.
En esos casos, ni con todo el dinero del mundo se pueden ocultar las fortalezas o incapacidades de un gobernante, y eso al gobernador mexiquense le puede ocurrir, que ante un incidente o un hecho imprevisto no sepa cómo reaccionar y todo el dinero invertido en su imagen se vaya al caño en un instante.
Por esos imprevistos Peña Nieto y el PRI no deberían sentirse tan seguros de que ya están de regreso en Los Pinos. Aún falta mucho tiempo y en un país como México, donde todo pasa, la ilusión de tener el poder en las manos puede desvanecerse en cualquier momento.
MÉXICO, D.F., 7 de octubre (apro).- Tiene tres años en campaña y no se le conocen ideas que innoven la política ni la administración pública. Todo lo que sabemos de él es por la televisión. Es más conocido por su apariencia física, por su noviazgo con una actriz y su peinado, que por sus acciones como gobernador. Aun así, ya se ve sentado en la silla presidencial a partir del 2012, gobernando el país con la ayuda de Televisa y un equipo de viejos políticos cuyas historias son de corrupción, componendas y defensa de intereses de un grupo que ya es mítico en la historia de la política mexicana conocido como Atlacomulco.
Apuntalado por una enorme y millonaria campaña mediática, así como por los errores de sus adversarios, Enrique Peña Nieto se siente seguro de recuperar para el PRI la presidencia que perdió en el 2000. A pesar de que aún faltan dos años y medio para la contienda electoral, el gobernador del Estado de México se muestra como el más firme de los aspirantes a la candidatura presidencial por parte de su partido.
Su confianza se basa en la campaña que Televisa le organizó desde antes de que llegara al gobierno mexiquense, desde aquellos días en que su mentor político, Arturo Montiel, fue expuesto en las mismas cámara de la televisora como un gobernador corrupto. Muerto en sus aspiraciones de llegar a la candidatura presidencial en el 2006, Televisa hizo a un lado a Montiel y lo sustituyó por Peña Nieto, a quien le ofreció los mejores espacios en sus noticieros de televisión, en las telenovelas y, aún más, en los programas de espectáculos y de deportes. Sí, todo eso, pero a un precio de varios millones de dólares.
La campaña mediática del gobernador mexiquense ha tenido sus efectos. Es el político más conocido por el público, el que más aparece en los medios, el que se luce en las fiestas de sociales y del espectáculo, el más reconocido en las encuestas.
Sin embargo, de Peña Nieto no se conocen sus ideas o sus propuestas para cambiar al país. Es un político con un cascaron nuevo, pero de viejas formas en su interior.
Miembro del Grupo Atlacomulco, el cual se ha distinguido por tener a los personajes más corruptos de la política mexicana como Carlos Hank González, el gobernador Peña Nieto tiene, sin embargo, un largo camino que recorrer antes de ser nominado candidato presidencial.
A primera vista tiene enfrente tres problemas que hasta el momento no han sido resueltos: la riqueza inexplicable de Montiel y su familia; el asesinato de Enrique Salinas, a quien el expresidente Miguel de la Madrid señala como uno de los involucrados con el narcotráfico durante la administración de Carlos Salinas; y la muerte de Mónica Pretelini, su esposa, cuyas causas siguen siendo poco claras.
Falta también que explique de dónde ha salido tanto dinero para su campaña mediática, sus relaciones con Carlos Salinas de Gortari, los favores que le debe a Elba Esther Gordillo, sus vínculos con los grupos de derecha más reaccionarios y violentos, los negocios en la construcción de miles de viviendas en la zona urbana de los municipios del Valle de México, las acciones de grupos del crimen organizado que están presentes en varios municipios y las negociaciones financieras con Televisa.
También Peña Nieto debe una explicación al descubrimiento que hizo la agrupación Alianza Cívica, que en su programa de observación de las elecciones pasadas encontró que el Estado de México fue la entidad donde se registraron los mayores índices de compra y coacción del voto, lo cual explica que el PRI haya ganado la mayoría en el Congreso y recuperado los municipios que antes gobernaban el PAN y el PRD.
La lista de pendientes del llamado Golden Boy es larga y compleja, y seguramente aumentará con el paso del tiempo porque se ha convertido en el blanco de muchos otros que aspiran también a la candidatura presidencial, dentro y fuera del PRI.
La fragilidad del "hijo pródigo" del Grupo Atlacomulco aún no se ha mostrado y, seguramente, desde la Cámara de Diputados, donde tiene al grupo más numeroso de legisladores de todo el partido, recibirá protección ante cualquier intento por sacar a relucir sus flaquezas. No obstante, hay circunstancias, accidentes y acontecimientos naturales que ningún político puede prever y que a veces sirven para sacar a relucir las fuerzas o debilidades de los gobernantes.
En Sonora ocurrió así con el caso del incendio de la guardería ABC, que expuso la tiranía y el autoritarismo de Eduardo Bours. Mientras que en el Estado de México, la reciente inundación en el fraccionamiento de Valle Dorado, puso en relieve la incapacidad de Peña Nieto para reaccionar a tiempo y cubrir las necesidades de sus gobernados.
En esos casos, ni con todo el dinero del mundo se pueden ocultar las fortalezas o incapacidades de un gobernante, y eso al gobernador mexiquense le puede ocurrir, que ante un incidente o un hecho imprevisto no sepa cómo reaccionar y todo el dinero invertido en su imagen se vaya al caño en un instante.
Por esos imprevistos Peña Nieto y el PRI no deberían sentirse tan seguros de que ya están de regreso en Los Pinos. Aún falta mucho tiempo y en un país como México, donde todo pasa, la ilusión de tener el poder en las manos puede desvanecerse en cualquier momento.
Desarraigados
JAVIER SICILIA
Para Julio Hernández Barros
En mi pasado artículo, “Juanito y el desarraigo” (Proceso 1716), mostraba a ese hombre como el rostro más evidente de la enfermedad que padecemos: el desarraigo. La palabra, que Simone Weil –de la que celebramos el centenario de su nacimiento– analiza en su última obra, L’enracinement (El arraigamiento o como recientemente se ha traducido, Echar raíces– es rica en contenidos poéticos: nada en el mundo vive sin raíces. Los seres humanos, al igual que las plantas y los animales, necesitamos de un suelo nutricio para vivir. Sin él, es decir, desarraigados, nos marchitamos, nos corrompemos y morimos.
Hasta el nacimiento del industrialismo y del proletariado –todavía eso es visible en los llamados universos premodernos y agrarios–, el mundo humano estaba arraigado en suelos que, preservados por generaciones, daban alimento, rostro y sentido a las comunidades. En esos sitios, al igual que un saco de maíz o de trigo eran respetados no por su valor, sino porque eran el alimento de sus miembros, la familia, las costumbres, los mitos, los usos y sus construcciones, se respetaban y conservaban como el alimento de sus almas. Por la duración de esos mundos, llenos de significado, la comunidad entraba en el porvenir. Los suelos, creados y conservados por los ancestros muertos y las generaciones presentes, no sólo contenían el alimento para las almas de los vivos, sino el alimento de seres que no habían nacido y que vendrían al mundo en siglos venideros. La duración de esos mundos “constituía –escribe Weil– el único órgano de conservación de los tesoros espirituales amasados por los muertos, el único órgano de transmisión mediante el cual los muertos podían hablarle a los vivos, y la única cosa terrestre que tenía un vínculo directo con el destino eterno del hombre”.
La revolución industrial, el pensamiento ilustrado y más tarde los economistas burgueses, al fundar todo en la noción de valor como el camino hacia el bienestar, destruyeron los suelos y sus universos éticos para reducirlos a recurso. El valor no sólo invadió todo y creó una relación utilitaria y especulativa con el mundo, sino que convirtió al hombre en un desarraigado.
Mientras en los mundos con suelo había una imagen que alimentaba al cuerpo y al alma, en el mundo del valor no hay imagen. El sentido ya no reside en las obras del pasado que se conservan abiertas al devenir, sino en el progreso, es decir, en un proceso que sin cesar niega el pasado y el presente y transforma todo en producción y consumo. El suelo, que otrora estaba poblado de alimento para el cuerpo y el alma, se pobló paulatinamente de valores cuyas presencias no representan ni dicen nada. Las iglesias románicas, por ejemplo, los templos budistas o mesoamericanos, señala Paz, “eran representaciones del mundo”; las chozas de bajareque, de adobe, de piedra y las maneras de habitarlas, eran, señala Illich, centros de hospitalidad, formas de habitar, de estar, de preservar y de moldear un mundo en relación con el suelo en el que se nació, en el que se echaron raíces; las maneras de producir alimento y objetos correspondían a herramientas moldeadas específicamente para esos suelos específicos. Todo, en ese orden, tenía una relación de raíz que conservaba vivos ciertos tesoros del pasado abiertos al porvenir y permitía a un ser humano, por intermediación de medios de los que formaba parte, recibir casi la totalidad de su vida alimentaria, moral, intelectual y espiritual. Por el contrario, nuestros monumentos, nuestras viviendas, nuestros sistemas carreteros, nuestras fábricas, nuestros tractores y fertilizantes, nuestros aparatos, nuestras producciones y nuestro dinero, no dicen ni preservan nada. “Son –dice Paz– funciones, no significaciones”; son centros de transformación de todo que al generar valores de producción y de consumo nos desarraigan y nos vuelven seres marchitos que tratan de buscar su sustento en cualquier sitio y a costa de lo que sea.
La pendularidad, las migraciones, el empleocentrismo, la delincuencia, la corrupción en todos sus niveles y las cargas fiscales –los tributos– que el gobierno quiere imponernos para hacer vivir lo que fue arrancado, son sus consecuencias. Ya no se trata siquiera de producir –la producción a principios del siglo XX llegó a un nivel de saturación–, sino de obtener, por los medios que sean, los recursos que permitan acceder al consumo de valores de todo orden, desde los mínimos hasta los más sofisticados. El desarraigo de la civilización industrial no sólo ha producido, en el siglo XX y lo que va del XXI, más desechos y materia muerta, sino más miserables y desposeídos que todas las culturas juntas, desde la transformación del neolítico. Extraviados en un universo no de significados, sino de funciones para el consumo, los hombres nos explotamos, nos traicionamos, nos destruimos y perdemos cualquier sentido del suelo, es decir, de la ética, de la preservación, de la solidaridad y de la vida buena.
¿Cómo, sin volver al pasado, pero mirándonos en él, rehacer un suelo que nos permita de nuevo enraizarnos? Me parece que responder a esta pregunta es la tarea más urgente que tenemos los hombres en medio de un mundo que, poblado de valores, nos ha llevado a la peor de las sequías.
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.
Para Julio Hernández Barros
En mi pasado artículo, “Juanito y el desarraigo” (Proceso 1716), mostraba a ese hombre como el rostro más evidente de la enfermedad que padecemos: el desarraigo. La palabra, que Simone Weil –de la que celebramos el centenario de su nacimiento– analiza en su última obra, L’enracinement (El arraigamiento o como recientemente se ha traducido, Echar raíces– es rica en contenidos poéticos: nada en el mundo vive sin raíces. Los seres humanos, al igual que las plantas y los animales, necesitamos de un suelo nutricio para vivir. Sin él, es decir, desarraigados, nos marchitamos, nos corrompemos y morimos.
Hasta el nacimiento del industrialismo y del proletariado –todavía eso es visible en los llamados universos premodernos y agrarios–, el mundo humano estaba arraigado en suelos que, preservados por generaciones, daban alimento, rostro y sentido a las comunidades. En esos sitios, al igual que un saco de maíz o de trigo eran respetados no por su valor, sino porque eran el alimento de sus miembros, la familia, las costumbres, los mitos, los usos y sus construcciones, se respetaban y conservaban como el alimento de sus almas. Por la duración de esos mundos, llenos de significado, la comunidad entraba en el porvenir. Los suelos, creados y conservados por los ancestros muertos y las generaciones presentes, no sólo contenían el alimento para las almas de los vivos, sino el alimento de seres que no habían nacido y que vendrían al mundo en siglos venideros. La duración de esos mundos “constituía –escribe Weil– el único órgano de conservación de los tesoros espirituales amasados por los muertos, el único órgano de transmisión mediante el cual los muertos podían hablarle a los vivos, y la única cosa terrestre que tenía un vínculo directo con el destino eterno del hombre”.
La revolución industrial, el pensamiento ilustrado y más tarde los economistas burgueses, al fundar todo en la noción de valor como el camino hacia el bienestar, destruyeron los suelos y sus universos éticos para reducirlos a recurso. El valor no sólo invadió todo y creó una relación utilitaria y especulativa con el mundo, sino que convirtió al hombre en un desarraigado.
Mientras en los mundos con suelo había una imagen que alimentaba al cuerpo y al alma, en el mundo del valor no hay imagen. El sentido ya no reside en las obras del pasado que se conservan abiertas al devenir, sino en el progreso, es decir, en un proceso que sin cesar niega el pasado y el presente y transforma todo en producción y consumo. El suelo, que otrora estaba poblado de alimento para el cuerpo y el alma, se pobló paulatinamente de valores cuyas presencias no representan ni dicen nada. Las iglesias románicas, por ejemplo, los templos budistas o mesoamericanos, señala Paz, “eran representaciones del mundo”; las chozas de bajareque, de adobe, de piedra y las maneras de habitarlas, eran, señala Illich, centros de hospitalidad, formas de habitar, de estar, de preservar y de moldear un mundo en relación con el suelo en el que se nació, en el que se echaron raíces; las maneras de producir alimento y objetos correspondían a herramientas moldeadas específicamente para esos suelos específicos. Todo, en ese orden, tenía una relación de raíz que conservaba vivos ciertos tesoros del pasado abiertos al porvenir y permitía a un ser humano, por intermediación de medios de los que formaba parte, recibir casi la totalidad de su vida alimentaria, moral, intelectual y espiritual. Por el contrario, nuestros monumentos, nuestras viviendas, nuestros sistemas carreteros, nuestras fábricas, nuestros tractores y fertilizantes, nuestros aparatos, nuestras producciones y nuestro dinero, no dicen ni preservan nada. “Son –dice Paz– funciones, no significaciones”; son centros de transformación de todo que al generar valores de producción y de consumo nos desarraigan y nos vuelven seres marchitos que tratan de buscar su sustento en cualquier sitio y a costa de lo que sea.
La pendularidad, las migraciones, el empleocentrismo, la delincuencia, la corrupción en todos sus niveles y las cargas fiscales –los tributos– que el gobierno quiere imponernos para hacer vivir lo que fue arrancado, son sus consecuencias. Ya no se trata siquiera de producir –la producción a principios del siglo XX llegó a un nivel de saturación–, sino de obtener, por los medios que sean, los recursos que permitan acceder al consumo de valores de todo orden, desde los mínimos hasta los más sofisticados. El desarraigo de la civilización industrial no sólo ha producido, en el siglo XX y lo que va del XXI, más desechos y materia muerta, sino más miserables y desposeídos que todas las culturas juntas, desde la transformación del neolítico. Extraviados en un universo no de significados, sino de funciones para el consumo, los hombres nos explotamos, nos traicionamos, nos destruimos y perdemos cualquier sentido del suelo, es decir, de la ética, de la preservación, de la solidaridad y de la vida buena.
¿Cómo, sin volver al pasado, pero mirándonos en él, rehacer un suelo que nos permita de nuevo enraizarnos? Me parece que responder a esta pregunta es la tarea más urgente que tenemos los hombres en medio de un mundo que, poblado de valores, nos ha llevado a la peor de las sequías.
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.
lunes, 5 de octubre de 2009
Pedófilos preciosos y el Nobel
La pregunta de la semana es ¿por qué García Márquez aceptó llevar a la pantalla Memorias de mis putas tristes? justo en un momento en que el mundo está luchando contra la creciente explotación sexual comercial de niñas y adolescentes. La novela tiene un público limitado, la película en cambio terminará en televisión y será masiva.
En esta novela un viejo de 91 años que ha tenido 514 amantes le pide a una lenona que le consiga a una niña virgen para su cumpleaños. Se la entregan en el prostíbulo, drogada para que resista la violación. El viejo le canta y se enamora.
Organizaciones internacionales contra la explotación sexual infantil y adolescente, están cuestionando que se lleve a cabo una apología fílmica de la trata de menores avalada nada menos que por el Nobel y un gran cineasta danés, asociados con el góber precioso.
En su novela el Gabo asegura que el viejo se enamora de Delgadina. Ese argumento lo hemos escuchado de cientos de pedófilos que buscaban niñas vírgenes de entre 13 y 14 años para violarlas y que pagaron por que alguien las secuestrara, comprara y vendiera; que incurriera en el delito de trata de personas con fines de explotación sexual.
¿Por qué Televisa se indignó con las aberraciones de Succar Kuri y Kamel Nacif y ahora pone millones de dólares para filmar una historia muy parecida? ¿Por qué Eva Garza, dueña de FEMSA invierte en una historia que convierte la explotación sexual adolescente en un acto de amor normalizado que ella ha criticado?
Esto nos recuerda el caso Polanski. El cineasta sedujo con engaños a una niña de 13 años, la violó analmente y huyó de Estados Unidos. Ahora lo arrestan y mucha gente minimiza el delito porque “es un genio” o “pasó hace muchos años”. ¿Por qué la sociedad y algunos medios utilizan raseros diferentes para la gente poderosa, sea o no, intelectual?
El hecho de que el gobierno de Mario Marín invierta un millón de dólares en la película es aberrante. Marín lleva años intentando lavar su imagen con intelectuales y medios luego de las llamadas que lo evidenciaron aliándose a los pederastas. ¿Hasta dónde le queda claro al Nobel de Literatura que se asocia con el góber precioso? Creo que mientras más famoso eres adquieres mayor responsabilidad moral y ética por tus acciones, puesto que la fama te convierte en paradigma, en modelo a seguir. Otro premio Nobel, J.M. Coetzee, publicó un ensayo en El País, sobre esta obra de García Márquez y su relación con la pedofilia. Coetzee reflexiona sobre la insatisfacción moral que le deja este libro de Gabo; le compara con Kawabata y el Quijote argumentando que el final de Memorias es moralmente cuestionable. La pregunta a responder es ¿tienen o no escritores y artistas una responsabilidad moral por lo reflejado en sus obras y por cómo se utilicen?
Si García Márquez elige asociarse con el político que protegió a la red de pornografía infantil es su derecho, cuestionarlo es el nuestro. No se trata de censura ni de moralina, sino de un debate real de fondo sobre el aval ideológico de la trata de niñas.
En efecto, García Márquez, esta jugando su imagen al asociarse con personas de esta manía, es probable que tambien tenga nexos con la pedofilia, no se puede dudar, tanta fama.
En esta novela un viejo de 91 años que ha tenido 514 amantes le pide a una lenona que le consiga a una niña virgen para su cumpleaños. Se la entregan en el prostíbulo, drogada para que resista la violación. El viejo le canta y se enamora.
Organizaciones internacionales contra la explotación sexual infantil y adolescente, están cuestionando que se lleve a cabo una apología fílmica de la trata de menores avalada nada menos que por el Nobel y un gran cineasta danés, asociados con el góber precioso.
En su novela el Gabo asegura que el viejo se enamora de Delgadina. Ese argumento lo hemos escuchado de cientos de pedófilos que buscaban niñas vírgenes de entre 13 y 14 años para violarlas y que pagaron por que alguien las secuestrara, comprara y vendiera; que incurriera en el delito de trata de personas con fines de explotación sexual.
¿Por qué Televisa se indignó con las aberraciones de Succar Kuri y Kamel Nacif y ahora pone millones de dólares para filmar una historia muy parecida? ¿Por qué Eva Garza, dueña de FEMSA invierte en una historia que convierte la explotación sexual adolescente en un acto de amor normalizado que ella ha criticado?
Esto nos recuerda el caso Polanski. El cineasta sedujo con engaños a una niña de 13 años, la violó analmente y huyó de Estados Unidos. Ahora lo arrestan y mucha gente minimiza el delito porque “es un genio” o “pasó hace muchos años”. ¿Por qué la sociedad y algunos medios utilizan raseros diferentes para la gente poderosa, sea o no, intelectual?
El hecho de que el gobierno de Mario Marín invierta un millón de dólares en la película es aberrante. Marín lleva años intentando lavar su imagen con intelectuales y medios luego de las llamadas que lo evidenciaron aliándose a los pederastas. ¿Hasta dónde le queda claro al Nobel de Literatura que se asocia con el góber precioso? Creo que mientras más famoso eres adquieres mayor responsabilidad moral y ética por tus acciones, puesto que la fama te convierte en paradigma, en modelo a seguir. Otro premio Nobel, J.M. Coetzee, publicó un ensayo en El País, sobre esta obra de García Márquez y su relación con la pedofilia. Coetzee reflexiona sobre la insatisfacción moral que le deja este libro de Gabo; le compara con Kawabata y el Quijote argumentando que el final de Memorias es moralmente cuestionable. La pregunta a responder es ¿tienen o no escritores y artistas una responsabilidad moral por lo reflejado en sus obras y por cómo se utilicen?
Si García Márquez elige asociarse con el político que protegió a la red de pornografía infantil es su derecho, cuestionarlo es el nuestro. No se trata de censura ni de moralina, sino de un debate real de fondo sobre el aval ideológico de la trata de niñas.
En efecto, García Márquez, esta jugando su imagen al asociarse con personas de esta manía, es probable que tambien tenga nexos con la pedofilia, no se puede dudar, tanta fama.
viernes, 2 de octubre de 2009
Confirma Ortega alianza con el PAN en Oaxaca.
ROSALíA VERGARA
MÉXICO, D.F, 2 de octubre (apro).- El dirigente nacional del PRD, Jesús Ortega, se refirió hoy a lo dicho por su homóloga priista, Beatriz Paredes, en el sentido de que la alianza que fraguan en Oaxaca perredistas y panistas es "antinatural".
En conferencia de prensa, Ortega afirmó que Paredes Rangel es quien actúa de esa de esa manera al aliarse con el PAN en 16 estados del país, con el fin de revertir la reforma constitucional que protege los derechos de las mujeres sobre el aborto.
"Más que reclamar comportamientos del PRD, Beatriz Rangel debería ver la viga en ojo propio, porque tiene una alianza contra las mujeres, con los sectores más conservadores, yunquistas del PAN, y con los de la Iglesia", añadió.
Dijo que, por ello, es "inconcebible" que la dirigente priista "esté pidiendo cuentas al PRD. Ella tiene que rendirle cuentas a las mujeres sobre el asunto de sus derechos y libertades".
Ortega explicó que la alianza electoral en Oaxaca se realizará con otros partidos, además del PAN y Convergencia, debido a que "es necesario cambiar el régimen político de la entidad y que sigan operando los cacicazgos priistas".
Añadió: "Estamos viendo si participan otros partidos políticos para sacar del gobierno de Oaxaca a un cacique que se ha convertido en el principal obstáculo para el desarrollo democrático y económico del estado".
En la conferencia, el dirigente nacional del PRD recordó a las víctimas de la matanza del 2 de octubre de 1968 en la plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco y aseguró que, a 41 años de esos hechos, siguen vigentes las demandas de justicia para que sean castigados los responsables de los hechos.
Dijo que recientemente se reunió con uno de los dirigentes del Comité 68, Raúl Alvarez Garín, quien le pidió que el PRD apoye las demandas ante cortes internacionales, para que sean castigados los autores de la masacre que aún viven.
"Esas heridas no se van a cerrar hasta que se castigue a los responsables. Y es que, ante la falta de justicia en México, los compañeros están recurriendo a cortes internacionales y nosotros los apoyaremos", dijo.
Ortega comparó esta lucha con la realizada por las mujeres argentinas en la Plaza de Mayo donde, dijo, diariamente exigían la presentación de los desaparecidos por la dictadura. "Pasó mucho tiempo y tuvieron resultado", señaló.
Además, dijo que "aquí ha habido algunos resultados, pero los compañeros tienen no solamente el derecho, sino la obligación de seguir insistiendo que los responsables de ese atroz acontecimiento sean sancionados. Algunos gozan aún de la impunidad".
MÉXICO, D.F, 2 de octubre (apro).- El dirigente nacional del PRD, Jesús Ortega, se refirió hoy a lo dicho por su homóloga priista, Beatriz Paredes, en el sentido de que la alianza que fraguan en Oaxaca perredistas y panistas es "antinatural".
En conferencia de prensa, Ortega afirmó que Paredes Rangel es quien actúa de esa de esa manera al aliarse con el PAN en 16 estados del país, con el fin de revertir la reforma constitucional que protege los derechos de las mujeres sobre el aborto.
"Más que reclamar comportamientos del PRD, Beatriz Rangel debería ver la viga en ojo propio, porque tiene una alianza contra las mujeres, con los sectores más conservadores, yunquistas del PAN, y con los de la Iglesia", añadió.
Dijo que, por ello, es "inconcebible" que la dirigente priista "esté pidiendo cuentas al PRD. Ella tiene que rendirle cuentas a las mujeres sobre el asunto de sus derechos y libertades".
Ortega explicó que la alianza electoral en Oaxaca se realizará con otros partidos, además del PAN y Convergencia, debido a que "es necesario cambiar el régimen político de la entidad y que sigan operando los cacicazgos priistas".
Añadió: "Estamos viendo si participan otros partidos políticos para sacar del gobierno de Oaxaca a un cacique que se ha convertido en el principal obstáculo para el desarrollo democrático y económico del estado".
En la conferencia, el dirigente nacional del PRD recordó a las víctimas de la matanza del 2 de octubre de 1968 en la plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco y aseguró que, a 41 años de esos hechos, siguen vigentes las demandas de justicia para que sean castigados los responsables de los hechos.
Dijo que recientemente se reunió con uno de los dirigentes del Comité 68, Raúl Alvarez Garín, quien le pidió que el PRD apoye las demandas ante cortes internacionales, para que sean castigados los autores de la masacre que aún viven.
"Esas heridas no se van a cerrar hasta que se castigue a los responsables. Y es que, ante la falta de justicia en México, los compañeros están recurriendo a cortes internacionales y nosotros los apoyaremos", dijo.
Ortega comparó esta lucha con la realizada por las mujeres argentinas en la Plaza de Mayo donde, dijo, diariamente exigían la presentación de los desaparecidos por la dictadura. "Pasó mucho tiempo y tuvieron resultado", señaló.
Además, dijo que "aquí ha habido algunos resultados, pero los compañeros tienen no solamente el derecho, sino la obligación de seguir insistiendo que los responsables de ese atroz acontecimiento sean sancionados. Algunos gozan aún de la impunidad".
A RITMO DE SAMBA, JUEGOS OLIMPICOS 2016.
Rio de Janeiro, Brasil. La ciudad más importante de sudamérica estalla tras conocer, ser la elegida para desarrollar los Juegos Olimpicos del 2016. El presidente del COI, Jaques Rogge, desvela por fin el nombre de la candidata.
Unos Juegos Olímpicos no le vienen nada mal a Brasil un país que ha demostrado consolidar una democracia, estabilidad social, cultural, económica y, deportivamente es una de las más representativas a nivel mundial.
Hoy Brasil tiene en sus manos los Juegos Olimpicos, demostrará al mundo que tiene el potencial y por su puesto, el orden y deseo de desarrollarlos.
Eb hora buena por Brasil, que a ritmo de SAMBA dará mucho de que hablar, con su carnaval espectacular y su gente sin igual.
Unos Juegos Olímpicos no le vienen nada mal a Brasil un país que ha demostrado consolidar una democracia, estabilidad social, cultural, económica y, deportivamente es una de las más representativas a nivel mundial.
Hoy Brasil tiene en sus manos los Juegos Olimpicos, demostrará al mundo que tiene el potencial y por su puesto, el orden y deseo de desarrollarlos.
Eb hora buena por Brasil, que a ritmo de SAMBA dará mucho de que hablar, con su carnaval espectacular y su gente sin igual.
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